viernes, 27 de noviembre de 2009

Estupa Bouda

La estupa es un símbolo cósmico, conmemorativo del páranirvana de Buda. Sobre una gran plataforma (medhi), a modo de altar de sacrificios y, que representa la tierra, se eleva el cuerpo central semiesférico, macizo, que representa la bóveda celeste (anda, ‘huevo’). En la parte superior se encuentra una empalizada cuadrangular (harmika) que hace referencia y simboliza la residencia de la divinidad protegiendo la parte superior del eje del universo (yashti), que hipotéticamente atraviesa la bóveda.



Al este de Katmandú se encuentra la Estupa Bouda, dicen de ella que es una de las más grandes del mundo.





Una estupa es un tipo de arquitectura budista y jainista hecha para contener reliquias, que deriva probablemente de los antiguos túmulos funerarios. Se encuentra extendido por todo el sudeste asiático.




El monumento simboliza la doctrina budista en la que cada parte representa elementos cósmicos. La base cuadrada representa la tierra. La bóveda hemisférica describe la parte celestial. La terraza simboliza la residencia de los dioses. La luna creciente es la unión del cielo y de la tierra. Y por último, los chakras o discos que coronan el mástil y, que a medida que ganan altura, pierden superficie y representan los cielos sucesivos.



La primera estupa se atribuye a Ashoka en elsiglo III a. C. aunque muchos consideran que tiene un origen megalítico, y es un monumento funerario de peregrinación. Antiguamente encerraba o simplemente señalaba el lugar donde había sido enterrada una reliquia budista. La reliquia solía contener las cenizas de algún santo, objetos rituales e imágenes de culto que se consideraban milagrosas.




Sobre el eje se sitúan varios discos decrecientes (chatravali), que dan forma de una sombrilla sagrada haciendo hincapié en la dignidad que representa la reliquia en cuestión (cuantos más chatravali hayan, más sagrada se considera). El peregrino debía acercarse desde el este y circunvalar la estupa de izquierda a derecha, en sentido de las agujas del reloj, de forma que siempre el monumento tenia que quedar a la parte derecha. Imitando así, el sentido en que las estrellas circundan el firmamento del cielo.




Tras la muerte de Buda ocho clanes principescos se disputaron las cenizas de su incineración. Éstas fueron enterradas bajo ocho stupas, en diferentes lugares.





El prestigio fue creciendo y las stupas, con el tiempo se convirtieron en importantes lugares de peregrinaje.





En ellas se recitan plegarias y se medita caminado alrededor dejando siempre el objeto a venerar a la derecha.


Fueron recubiertas con piedras, que con frecuencia eran talladas y que ilustraban la vida de Buda.