domingo, 3 de octubre de 2010

Minas de sal de Khrewra, en el corazón del Punjab.




Explotadas desde tiempos de Alejandro el Magno, las minas de sal de Khrewa son las segundas más grandes del mundo y una de las más bellas por la calidad visual de los cristales, gama de colores,  y una gradiente en la transparencia que va de un lechoso blanco, pasando por rosados variopintos hasta la transparencia diamantina de algunos cristales puros de la sal.


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Otras veces con una imagen veteada similar al mármol; cuando le aplicamos una luz en su superficie esta penetra en el interior de la roca y nos devuelve una imagen muy bella, casi mágica, como sacada de un sueño o de delirio lisérgico.



La parte más bella es la que llaman  galería de los cristales,normalmente cerrada al público porque en su comportamiento vandálico suelen intentar robar las hermosuras cristalinas que pueblan sus paredes; nosotros le caímos simpáticos al guía y tuvimos suerte de disfrutar de la belleza sin igual de esta galería cuasi cósmica.



Las paredes están cubiertas de miles de cubos de cristal lechoso o transparentes de varios centímetros de lado, al incidir la luz sobre ellos nos regalan miles destellos que recuerdan a un cielo estrellado.




Me quedo mirando y la imagen me trae vagos recuerdos, si, me recuerdan a las fotografías del espacio profundo que nos regala la Nasa de vez en cuando con esas impresionantes galaxias y estrellas.



Es en su totalidad un joya natural, un túnel en donde la luz nos regla una imagen espectacular que se queda impresa para siempre en nuestras retinas.


Es una pena que el rango dinámico de las fotografías no puedan mostrar todo el esplendor y el lujo de destellos titilantes que convierten esta galería en un lugar encantado, un lugar de ensueño.




Nuestro guía nos muestra como la luz penetra en el interior de las paredes de sal.


Galerías inundadas, zonas abandonadas; solo nos muestran el nivel 6 de los 15 que posee la mina aún en explotación.


El agua se convierte en un pulcro espejo en el que se reflejan en simetría las formas y colores de este hermoso lugar. En la imagen superior se pueden ver aún las marcas que dejaron las herramientas con las que los mongoles arrancaban la sal.



Miles de formas, manchas, colores,forman betas de todo tipo, volúmenes y efectos de la luz se mezclan y dan origen a múltiples pareidolias, la imaginación se dispara par a los visitantes y es la única que pone límite a lo que vemos o creemos ver. En la foto superior nos muestran el supuesto rostro del profeta Mahoma y un supuesto texto del corán donde pone que Ala es grande.




Bajo la luz artificial, las brillantes paredes parecen...  es como si estuviéramos en el interior de un enorme ser vivo.