viernes, 27 de abril de 2012

El barbero de Katmandú


El sur de Katmandú este joven barbero se detiene un instante en su quehacer al vernos pasar, el tiempo parece que se detiene mientras nos mira con curiosidad infantil. Quien sabe, quizás se pregunta algunas cosas como ¿De que parte del mundo vienen tan raras gentes?  

jueves, 26 de abril de 2012

el Sherpa

Lo mejor de viajar es la gente que conocemos en el camino. En el tiempo que estuvimos en Katmandú cenamos varios días en un restaurante donde había música tradicional en directo,  algunos de los presentes animados por el alcohol salían a cantar y bailar al escenario junto a los artistas, el lugar era, por decirlo de alguna manera un karaoke folck al modo y gusto de los habitantes del lugar; a mi me encantaba la música y el ambiente  sin concesión para los turistas y viajeros. No señor, no era un lugar frecuentado por extranjeros a si que nuestra presencia era siempre llamativa y se nos acercaban curiosos a preguntar y conversar e incluso alguno intentó  sacarnos a bailar y cantar con ellos. Una  noche un  nepalí enjuto se acercó a conversar, nos preguntó y como hablaba algo de español se sentó a la mesa y poco poco fuimos intimando y conociendo quienes érámos y que hacíamos por estos mundos de Dios, el hombre resultó ser un sherpa de alta montaña genuino y que aprendió la lengua de Cervantes con los muchos ciudadanos de este país que visitan Nepal para escalar sus altas cumbres, batir no se que records, y también salir en las tv y en las radios como héroes de tebeo, al filo de lo imposible, etc. Le pregunté cuantas veces había escalado un ochomil, se paró a pensar y estuvo un buen rato haciendo memoria y contando, comenzó relatando los numerosos picos de más de ocho mil metros que había escalado: -creo que más de treinta- me dijo; no podía recordarlo todo pues vivo haciendo eso de continuo. -Y no solo por Nepal- comentó, -También en Pakistán-; en su relato descubrimos que algunos de esos ochomiles los había subido tres y cuatro veces, montañas míticas como el Everest... Ambos estábamos algo ebrios, le di una abrazó y sacamos una foto para el recuerdo.   Desde ese día dejé de admirar y respetar un poquito a los montañeros de occidente y aprendí que la verdadera gloría debería ser para estos pequeños y enjutos hombres que suben, bajan  y suben de nuevo a las más altas cumbres del planeta por la necesidad de ganarse la vida y que en los ratos libres se van a divertirse y tomar unas copas, a veces con gentes como el viajero que fue testigo y les relata estos hechos.

sábado, 21 de abril de 2012

Amanecer en Hunza


Seguimos la Karakorum en dirección a la frontera china y entramos en las últimas tierras de Pakistán. Por estos parajes de Hunza aún hay gentes en busca del Yeti y del valle de los que no envejecen nunca, nosotros no los vimos ni a unos ni a otros.

lunes, 9 de abril de 2012

Estructura Richat, situado en el desierto del Sahara en Mauritania

Estructura Richat, situado en el desierto del Sahara en Mauritania (21°7.6′N 11°24′O)

 Esta foto fue tomada por el astronauta holandés André Kuipers desde la Estación Espacial Internacional.



Un día hace ya algunos años, mientras viajaba en avión de Canarias a Nigeria disfrutaba del espectáculo grandioso que es ver el paisaje del desierto más grande del mundo y sus arenas doradas sin fin desde el cielo cuando algo enorme de forma circular me llamó poderosamente la atención, a primera vista, me pareció la huella del impacto de un meteorito que como un enorme ojo, o tal vez un gran pezón destacaba entre la uniformidad de las infinitas dunas de arena. Nunca olvidé esa escena, es más, aunque llevaba una cámara de fotos no saqué ninguna porque los cristales del avión estaban muy sucios y no serían buenas fotos, me dije que la próxima vez que realizara ese vuelo sacaría algunas fotos del cráter de mejor calidad; pero hasta el día de hoy no ha habido esa oportunidad, y aprendí la lección de que la única foto mala es la que no se tiene.  Nunca olvidé esa imagen, y la impresión del viaje fue tal que de vez en de vez en cuando cerraba los ojos y me recreaba en el recuerdo del viaje sobre Sahara.  El tiempo pasó, y de vez en cuando busqué referencias sobre el cráter, pero por aquellos tiempos no lo localice nada, ni siquiera pude encontrarlo cuando lo intenté por medio de google earth cuando este llegó a nuestros ordenadores; y sin olvidarlo lo dejé pasar por un tiempo, y fuera de mis recuerdos no tuve más noticias de ello... hasta que un día un tiempo después hojeando una revista de divulgación científica encontré un artículo sobre una enigmática formación geológica en medio del desierto del Sahara, había una foto de ella; nada mas verla la reconocí como lo que vi en su día sobre el desierto y que hasta ese día creía era un impacto de un meteorito, y la maravilla tenía nombre: "Estructura Richat"  de casi 50 kilómetros de diámetro.

Wikipedia nos dice sobre esta estructura que: "Hace décadas se consideró como el resultado del impacto de un meteorito debido a su forma circular, pero después de varios estudios se ha demostrado que se trata de una estructura simétrica de un domo anticlinal que ha sido erosionado a lo largo de millones de años, y nos muestra su núcleo. El centro de la estructura está constituído por rocas de edad Proterozoico a Ordovícico, con carbonatos (calizas y dolomías) que contienen brechas silíceas originadas por disolución y colapso kárstico, e intruidas por diques anulares de basalto, kimberlita y rocas volcánicas alcalinas en el Cretácico. Ninguno de los estudios realizados ha identificado evidencias de impacto meteorítico (metamorfismo de impacto). La estructura y su núcleo de brechas se interpretan como la expresión superficial de un complejo magmático alcalino de edad Cretácico que afectó a rocas más antiguas dando lugar a un relleno kárstico de origen hidrotermal."

sábado, 7 de abril de 2012

Transmilenio, en Bogotá.


Quien no ha estado en Colombia que no se llame a si mismo viajero, que no ose decir que es avezado aventurero. Colombia es un país maravilloso, uno de los más hermosos del mundo, sus gentes son amables y educadas. Es imprescindible viajar al menos una vez en la vida y visitar su capital Bogotá y el Museo del Oro.

lunes, 2 de abril de 2012

Nubes Inquietas

Nubes y más nubes, quietas,
Nos empapa esta lluvia estacional.
Oscuridad en las ocho direcciones
Todos los caminos cortados
Inmóvil bajo el alero del este,
Solo, dando cuenta del vino de primavera.
Mi amigo, ¡tan lejos!
Me rasco la cabeza, continúa mi espera.



Quietas, Nubes y más nubes,
Empapados en la estación de las lluvias.
Oscuridad en las ocho direcciones
Los caminos convertidos en ríos.
Tengo vino, tengo vino.
Holgazaneo y bebo junto a le ventana del Este.
Recuerdo con ansiedad a mi amigo
Pero ningún bote ni carruaje pueden traerlo.



Los árboles del jardín del Este
Sus ramas comienzan a florecer.
Superándose cada uno en belleza
Espero poder transmitir mis pensamientos.
Tal como dice la gente,
Días y meses corren adelante.
Cómo lograr que te sientes a mi lado
Cuándo podremos conversar de los tiempos idos?


Aletean, aletean, pájaros al viento
Vuelan entre las ramas de mi jardín.
Pliegan sus alas, descansan en paz
Entremezclando sus cantos.
No es que no haya nadie más
Pero muy seguido pienso en ti,
Con añoranza sin fin
Dándole vueltas a mi pena, qué voy a hacer!?