miércoles, 4 de julio de 2012

Comprando un burka en Peshawar




Sigo con cierta frecuencia el programa La Rosa de los Vientos que se emite en la madrugada en Onda Cero, programa maravilloso y entretenido que dirigía mi querido J. A. Cebrián;  un día hace ya algún tiempo mientras escuchaba el programa vía Internet desde Pakistán acostado en mi cama cuando el presentador del programa, Bruno Cardeñosa, con la mejor intención del mundo quizás y aprovechando la coyuntura de que esos días en algunas ciudades francesas ya estaban prohibiendo su uso en la vía pública hace todo un alegato de defensa del burka y el velo integral, dice entre otras muchas cosas equivocadas que no es un problema real, y que, además no son tantas mujeres las que lo llevan... ¡Salto indignado de la cama y me cago en todo lo que se menea! Y, en cuanto viajo de nuevo a la peligrosa ciudad de Peshawar me paso por el mercado de las mujeres en compañía de dos amigas para comprar un burka para los periodistas Bruno Cardeñosa y Silvia Casasola, quiero que sepan de lo que hablan y que tal vez, si se lo regalo, hagan un programa con el Burka puesto y luego opinen... después, me di cuenta que que no hay más ciego que no quiere ver, ni más sordo que el que no quiere oír, que, como dijo Desmon Tutu "todo aquél que se queda neutral en una situación de injusticia se pone del lado del opresor", y ellos viven tan tan bien, tienen los jodíos tanta suerte de haber nacido en occidente y están terriblemente alienados, con un sesgo cognitivo inequívoco que les impide pensar libremente. Al final pienso que es tiempo perdido. ¿Como hablarles de las experiencias con mujeres en países como Afganistán y Pakistán? Eso si, una amiga se quedó con uno para enseñarlo por todo el mundo, que una imagen vale más que mil palabras.